Maridaje
Qué comer con cada vino de Jerez
La guía rápida de maridaje del Jerez: de la manzanilla con langostinos al Pedro Ximénez con chocolate. Combinaciones que nunca fallan.

Pocos vinos del mundo maridan con tantos platos como los de Jerez. Su secreto está en la salinidad, la acidez y, en los vinos oxidativos, en una profundidad que aguanta sabores que harían desaparecer a un tinto. Esta es la chuleta para acertar siempre.
Fino y manzanilla: todo lo que viene del mar
Marisco, pescado frito, ostras, sushi, jamón y aceitunas. También brillan con gazpacho y salmorejo, que son casi imposibles de maridar con otros vinos.
Amontillado: las verduras difíciles
Alcachofas, espárragos, setas y consomés. Y quesos semicurados. Es el comodín de la mesa.
Regla de oro: si el plato lleva sal y mar, fino. Si lleva fuego lento, oloroso.
Oloroso y palo cortado: carnes y guisos
Rabo de toro, carrillada, caza, quesos muy curados. Su estructura aguanta salsas reducidas y sabores intensos.
Pedro Ximénez: el final dulce
Helado de vainilla, chocolate negro y quesos azules. Un PX sobre helado es el postre más sencillo y más espectacular que puedes preparar.